martes, 30 de septiembre de 2008

Defensa Personal (2º Parte)

Bueno, pues ya estoy de nuevo aquí, después de un largo fin de semana y un día sin escribir, porque la verdad sea dicha, no se me ocurría nada de nada, pero bueno….

Hace tiempo escribí, un comentario de la Defensa Personal, que me había apuntado y estaba a la espera de ver si me daban plaza o no…pues nada, que ya han salido las listas y que estoy admitida!!!jejeje. Que guay!!! Ya empiezo la semana que viene así que a ver que tal se me da, ya os iré contando que tal las clases, que tal el profe, que tal mis compis (porque eso si, ahí solo somos mujeres, nada de hombres).

Y bueno la verdad es que por el momento no se me ocurre nada más que contar, excepto que la semana que viene me voy al pueblo de mi novio (a descansar mucho que bien me hace falta) y ya os contare que tal, porque la verdad es que es un pueblo un tanto curioso, ya que lo que es habitantes no tiene…pero bueno, no me adelanto, ya sabréis como es el pueblo una vez que venga y os lo cuente….jejeje

besitos

miriam

viernes, 26 de septiembre de 2008

Mi día de hoy

Hola! Muy buenas a todos, bueno ya he acabado los resúmenes de esa impresionante saga de libros que me impresionó y ahora he pensado ¿y de qué escribo yo?, y me he dicho anda que no hay temas, de los de que hablar, por ejemplo de los mendigos, de la pobreza, del estado social… (Vamos temas trascendentales que preocupan a cualquier ciudadano de a pie). Pero me he dicho luego, oye, porque no haces caso de esa compañera tan maja y simpática (es en tono sarcástico) que tienes y hablas hoy del día tan bonito que hace, y yo me he quedado pensando unos minutos y ya me he dicho: “Lo primero, hoy no hace un día bonito y lo segundo llevo un día de mierda desde que he salido de mi casa (con perdón de la expresión)”. Ahora las pocas personas que me leéis, os preguntaréis, ¿y que le ha pasado hoy a ésta?, pues os lo voy a contar….

Como he dicho, todo ha empezado esta mañana, me he levantado prontito como siempre para ir a ganarme el sueldo (yo suelo salir pronto de casa porque tardo más en llegar a mi trabajo que el Willy Foo, en hacer la vuelta al mundo) y por supuesto lo primero que me ha fastidiado el día ha sido el madrugar para ir a currar (como a todos, supongo…).

Cuando he salido de casa he ido a coger el ascensor y ha sido imposible, porque es como coger el metro en hora punta, así que he desistido y he bajado por las escaleras.

He entrado al metro y cuando estoy esperando a que venga oímos unas doscientas personas y yo: “Señores viajeros, por problemas técnicos la línea diez de metro circula lenta en ambos sentidos de Puerta del Sur a Aviación Española, disculpen las molestias”, y claro está después de oír esto nos quedamos con una cara de “gilipollas”, que no podemos con ella, porque claro ¿que haces?, te vas al autobús…pero piensas ya verás cuando me vaya yo, seguro que el metro aparece…y entonces esperas como todo el mundo. Cuando por fin, ha pasado un tiempo prudencial para desquiciar a los viajeros aparece el metro y todos nos abalanzamos hacia la línea que no hay que pasar (que por cierto ya veréis que cualquier día tenemos un disgusto….), y cuando se abren las puertas del vagón todo el mundo hecha a correr para coger un asiento (parece en ocasiones que juegan al juego de las sillas), y claro está yo me quedo alucinada con algunas personas, porque claro te piensas que el típico anciano que va con un bastón no va a correr porque claro está no puede, pero no….corre que se las pilla (vamos que corre más que Kart Lewis)y bueno claro está a ti, que eres una persona pacífica que no te importa sentarte o ir de pie, te avasallan, te pisan y te empujan, y creedme no es agradable, porque ni siquiera de piden disculpas (deben de pensar que es una perdida de tiempo “antes va coger asiento”). Y bueno por fin cuando te has metido dentro del vagón, vas agarrada, leyendo tú periódico, o viendo la fauna que viaja en el metro, ves el lamentable espectáculo de que nadie le deje sentarse a una embarazada (y cuando digo embaraza es embarazada, porque menuda barriga tenía!!!), debe ser que por la mañana vamos todos muy cansados porque acabamos de levantarnos de la cama (vamos totalmente comprensible, ¿no? ), y para colmo de los colmos, en una de las estaciones conflictivas (de donde se entra a pelotón y a mogollón), hemos vivido una avalancha humana (en la cual yo he temido por mi vida), nos han aprisionado de tal manera que yo creía que nos quedábamos sin oxígeno, y a mí (pobre idiota ingenua), se me ha ocurrido decir :”Perdonen, si nos caben no entran y por favor no empujen” y claro está (se me olvidaba que trataba con borregos), me han contestado: ”pues si no te gusta coge un taxi” y vamos yo he pensado: “claro de lo más lógico y normal”.

Y ya cuando cría que no me podía pasar nada más (es que soy muy ingenua), pasa por encima de mí una señora mayor y como yo las cosas como son ya estaba más quemada que la moto de un jipi, pues le he dicho: “Señora, no se preocupe que yo la iba a dejar salir, no hace falta que me atropelle”, y ella me ha contestado: “Es que aquí hay mucho sitio”, y yo ya no he podido más y le he vuelto a repetir: “Que si ahí hay sitio es porque yo me he movido para adelante y que ella se ha colocado en el sitio en el cual estaba yo”, pero bueno, la cosa, esta mañana parecía ser discutir, por discutir, la “ley del más fuerte”. Bueno, pues ya en este punto la cosa ya ha acabado porque ya no me ha pasado nada más y todo a transcurrido con normalidad, pero bueno si me lo permitís os voy a dar unos consejos para cuando viajéis en metro:

  1. No os fiéis de nadie, ni siquiera del más anciano, en cualquier momento, meten la quinta y te hacen un adelantamiento.
  2. Tampoco os fiéis de lo que os dicen los del metro, si os dicen que en unos momentos, no os lo creáis, siempre como mínimo son 15 min.
  3. Hacer ejercicio (no por la salud), siempre os vendrá bien para parar una avalancha de personas.

Y bueno, la verdad, es que creo que ya no me voy a enrollar más porque sino, voy aburrir a cualquiera aquí contando mis historietas y claro no es plan….

Bueno que muchas gracias por escucharme y leerme.

Besitos

Miriam

Los Refugios de Piedra (2º Parte)

Ayla y Jondalar, ya están prometidos y se dirigen a la reunión de verano, para contraer los lazos del matrimonio. Cuando llegan acampan, en una zona soleada, con agua cerca…y sobre todo algo apartado de los demás pueblos dado que no a todo el mundo le hacen gracia los animales. Mathona (la madre de Jondalar), se ve en un aprieto, para negociar el estatus social que poseerá su hijo cuando contraiga matrimonio con Ayla, dado, que Ayla es una forastera y además se ha criado con “los cabezas chatas” y eso no esta muy bien visto entre algunas personas…

Mientras tanto Ayla se irá adentrando un poco más en el mundo de los espíritus cada día que pasa le llaman más y más y siente algo dentro de sí, que no puede explicar. Por lo que Zeladonni, al darse cuenta de este don que posee Ayla la intenta convencer para que forme parte de la Zeladonnia, pero esta sigue creyendo que eso no le permitiría formar un hogar con Jondalar que es lo único que desea ella. Por otra parte se ve tentada, para poder seguir practicando su profesión de curandera que también le gusta mucho.

A la reunión van llegando todas las cavernas de los alrededores, pero falta el pueblo Lanzadonni, que es muy importante para Jondalar, dado que Dalannar, viene con ellos.

Finalmente cuando llegan son mirados por las demás cavernas con aspecto raro dado que se ha corrido el rumor que la hija del jefe (Joplaya (prima de Jondalar)), va a unir lazos con Echozar (un cabeza chata), y eso no gusta a determinadas personas.

Llegan justo el día en que Zeladonni, les va a dar una charla sobre el matrimonio, en la cual se les percibe muy avanzados, dado que las dicen que sino se llevan bien con su marido que se pueden separar de él, etc.…Esto para Ayla no va a suponer ningún tipo de problema dado que ya ha convivido con Jondalar durante mucho tiempo, tanto en el Valle cuando estaban solos, como con los Mamutoi y cuando hicieron el viaje de vuelta.

Finalmente llega el día de contraer matrimonio y según las costumbres ese día no se pueden ver los novios y Ayla se disgusta mucho porque tenía una sorpresa para Jondalar que lleva cargando con ella todo el viaje desde que salieron del poblado de los Mamutoi, es una capa de piel de lobo, teñida de blanco, que ella quiere que se la ponga para la boda, por lo que Matrona le hace un favor dándosela a Jondalar.

En la boda se ve realmente el estatus social que debe ocupar Ayla y Jondalar, dado que ella va a vestir un vestido hecho por Tully (jefa de los mamutoi), el cual va a estar decorado de conchas y piedras y además va a llevar unos pendientes de rubíes preciosos. Jondalar a su vez vestirá la túnica que Ayla le ha regalado y sorprenderá a todo el mundo.

A su vez Ayla lleva varias días sin ver a lobo, porque este ha encontrado una compañera y cada vez pasa menos tiempo con Ayla, pero en un momento dado, se encuentran a Lobo tirado malherido, porque algo le ha atacado y un poco más adelante se encuentran a la compañera de Lobo. Ayla se preocupa mucho en la situación en la que le ve, pero finalmente como gran curandera que es va a conseguir salvarlo, aunque esto afectará al carácter del Lobo, y se volverá algo desconfiado cuando huela piel de su semejante.

Por lo demás la fiesta de los enlaces son todo un éxito, todo el mundo come, bebe y es muy feliz. Después de esa noche todas las parejas que hayan contraído matrimonio, deberán pasar 15 días a solas con sus respectivos atados con una cuerda, para ver si son capaces de llevar el matrimonio. Cuando ese cautiverio acabado se dirigen al emplazamiento del campamento pero en el recorrido tienen que hacer un alto debido a que se encuentran a unos muchachos toreando a un rinoceronte el cual llega a embestir a uno y le hace una buena herida, menos mal que está Ayla en esos momento y consigue taponar la hemorragia y saturar la herida. Finalmente cuando llegan Zeladonni, se ocupa del muchacho, y reconoce la gran labor de Ayla, dado que si ella no hubiera aparecido ese muchacho se podría haber quedado cojo.

Ayla también a descubierto que Winye, está embarazada del semental que la llamó, la noche esa que se perdió, y está muy feliz de poder compartir la maternidad junto a ella.

Así, se pasa el verano y este llega a su fin, por lo que vuelven a la Novena Caverna, para continuar con sus vidas, y cual es la sorpresa que se lleva Ayla que cuando llegan y se va a ir para casa de Matrona, Jondalar le dice que le ha hecho su propia casa, la casa de los dos y del bebé que esperan, por lo que ya la felicidad de Ayla es completa.

Bueno, a partir de aquí, quedaría el final de la historia en la que ocurren ciertas cosillas, pero he prometido que no lo iba a contar debido a que cierta persona, se está leyendo los libros, y no la quiero destripar ese final tan interesante y emocionante. Así que haber si se da un poco de prisa en leerlos y yo puedo acabar como es debido esta maravillosa historia….

jueves, 25 de septiembre de 2008

Mi día en el Zoo.

Bueno, voy a contar, una anécdota un tanto curiosa de uno de los pocos días que he ido al zoo.

Era yo pequeñita, tendría unos 7 años aproximadamente y a mis padres se le ocurrió la fantástica idea de llevar a sus hijos al zoo (según mi madre que siempre ha sido muy simpática, a que conociéramos a nuestra verdadera familia), nosotros nos pusimos la mar de contentos y felices, porque íbamos a un sitio para nosotros desconocido y en el que íbamos a ver todo tipo de animales….Como mi hermano pequeño, era muy pequeño, mis padres solo nos llevaron a mi hermano mayor y a mí, el pequeño, se quedo con los abuelos.

Aparte de ponernos súper contentos porque íbamos al zoo, mi hermano dijo que el se llevaba, su balón de fútbol, que sin su balón no iba a ninguna parte (es que veía mucho la serie de Oliver y Benjí….), y mi madre le repetía “pues como sigas en ese plan, no vamos a ningún sitio”, y yo pensaba “que se fastidie y que se quede él, no te digo”, bueno el caso es que se salió con la suya y el balón entro en el coche y por si fuera poco también entro en el zoo (que lo que no sé es como no nos dijeron nada….). La cosa, es que nosotros íbamos viendo a los animalitos tan felices y mientras tanto mi hermano dando pataditas al balón y mirando las jaulas y así trascurrió, la mayor parte del día, hasta que yo me aburrí de ver a los pobres animalitos en sus jaulas y empezamos a dar entre los dos unos “toques al balón” (esto nos emocionaba muchísimo de pequeños), y en uno de esos espléndidos toques creyéndonos que estábamos en un campo de fútbol y que además uno era Oliver y el otro Mark, tiramos un chupinazo, que el balón, para nuestra desgracia cayó dentro de la jaula del elefante y el elefante, ni corto ni perezoso, pisó el balón con su pata que pesaba como mínimo 1tonelada, lo aplastó sin hacer el mínimo esfuerzo y lo engullo. Nosotros después de ver ese gran espectáculo, nos echamos a temblar al ver lo que era capaz de hacer un elefante (nosotros teníamos grabada la imagen de Dumbo en nuestras pequeñas mentes) y mis padres después de contemplarlo también sintieron tanta vergüenza ajena hacia la persona de sus hijos que nos cogieron de la mano y nos sacaron del zoo rápidamente y sin mirar atrás no vaya a ser que alguien se hubiera dado cuenta de lo que había pasado y les pidiera algún tipo de responsabilidad (porque la verdad sea dicha no creo que un elefante sea baratito, como para reponerlo).

Y bueno está fue la anécdota que nos paso en el zoo, no es gran cosa, pero no se porque motivo siempre nos acordamos de ella y mis padres se ponen rojos de la vergüenza…jejeje

miriam

Las Refugios de Piedra (1ª Parte).

Ayla y Jondalar llegan a al pueblo de los Zeladonni, al principio cuando ven las piedras donde se asientan los refugios, Ayla queda conmocionada porque le suena de sus sueños esa vista es como si ella en algún momento de su vida hubiera estado allí.

Los habitantes de la Zeladonnia, los ven, pero ninguno se atreve a ir a recibirles dado que van con animales y para ellos todavía la situación es extraña. Pero finalmente la hermana de Jondalar, va corriendo a su encuentro a saludarles y a darles la bienvenida.

Poco a poco a Ayla le van presentando a los miembros de la familia de Jondalar, a su hermana, a su hermano (que es el jefe) y a la mujer e hijo de este, al compañero actual de su madre… Jondalar también cuenta la triste muerte de Thonolan pero que antes de fallecer había encontrado el amor. Ayla y Jondalar en invitación de la madre de este (Marthona), se quedan alojados en la casa familiar. Ayla lo primero que realiza es pedir permiso para saber si puede meter a Lobo en la casa… Marthona encantada le dice que no hay ningún problema que también es bien recibido.

En el momento en cual están compartiendo la comida sale el tema de conversación del lugar de donde se crió Ayla, pero Jondalar esta vez tranquilo y sereno y le dice que explique su historia sin avergonzarse y esta empieza a relatar…..al principio se quedan un poco perplejos pero se lo toman muy bien, y la aceptan como a una más.

Ayla también conoce en esos momentos a la Zeladonni (que en estos momentos es Zolena, un antiguo amor de Jondalar), Ayla siente mucha curiosidad por saber que métodos utiliza ella para curar, y siente una gran curiosidad, por lo que a Zeladonni, respecta, siente también algo de curiosidad hacia la extraña….

Por la noche les comunican que les van a dar una fiesta de bienvenida y así también aprovechan y salen a celebrar el principio de la primavera, pero una ex-novia de Jondalar (es que como ya os he comentado anteriormente en algunas partes se vuelve un poco culebrón sudamericano), le gasta una broma pesada regalándole como bienvenida ropa interior de hombre para el invierno y como Ayla no conoce la manera de vestir, ni nada del pueblo de Jondalar la acepta y se la pone. Cuando sale a la fiesta todo el mundo se la queda mirando y se da cuenta de la pesada broma que le han gastado, pero ella, hace honor a su valentía y fortaleza, que pasa por completo y además se siente cómoda con las ropas, y en un gesto amable de las personas en vez de reírse, se toman también mal la broma y hacen que Ayla se sienta a gusto.

Todo el mundo esta colaborando para que el regreso de Ayla y Jondalar sea el que debe ser, pero no todo el mundo está de acuerdo, dado que Ayla es una extraña y no a todo el mundo gusta, por lo que hay una persona (el que hace la barma), que le va hacer un poco la vida imposible, pero ella esta acostumbrada a superar todo.

Por otra parte Ayla se ha dado cuenta de que está embarazada y se lo cuenta a Jondalar y se ponen muy contentos y felices, porque ella además está convencida de que el bebé que lleva dentro es hijo de Jondalar.

Respecto a la familia de Jondalar, Ayla les está tomando un cariño muy especial, dado que la están tratando muy bien, sobre todo la hermana y la madre.

Con todo esto llegan a la reunión de verano de los pueblos de alrededor, para celebrar las uniones. Los dos enamorados, están ansiosos y felices, por el paso que van a tomar.

Mientras tanto Zeladonni, no deja de asombrarse de los conocimientos que posee Ayla sobre el mundo de las medicinas, y está totalmente convencida de que la mujer pertenece al mundo de la Zeladonnia, el problema es que Ayla no quiere pertenecer a él, porque prefiere tener una familia normal y corriente y también por el motivo de que le da pánico el mundo de los espíritus, dado que las dos veces que se ha adentrado en él, lo ha pasado muy mal y no quiere volverlo a repetir.

Cuando llegan a la reunión, es el espectáculo de todo el mundo dado que van acompañados, de animales (exactamente de 2 caballos y un lobo), y la gente está impresionada.

Pero en la reunión no será todo tan bonito, y genial, tendrán momentos mejores y momentos peores….

miércoles, 24 de septiembre de 2008

La caída espectacular que vi en el metro (jejeje)

Bueno, voy a contar la caída espectacular de una persona desconocida, pero que al fin y al cabo yo presencié…

Yo acababa de salir de trabajar, alrededor de las 17:50 de la tarde aproximadamente y me dirigí al metro como de costumbre, exactamente a la estación de Pinar de Chamartín y ahí, cogí la línea uno exactamente que es la que me deja en Chamartín y cuando me baje del vagón me fui como siempre hacia las escaleras mecánicas para subirlas y según yo las subía, un loco de la vida se me abalanzaba en sentido contrario y yo me aparte y el siguió bajando como alma que lleva el diablo hasta que tropezó con un escalón y se arreó una leche que dio dos vueltas de campana, un salto mortal y tres piruetas cósmicas, seguidamente se estampó de bruces contra otros viajeros que al igual que yo subían las escaleras y se dio una leche en la cabeza y bajo rodando unos tres escalones hasta que los cuerpos de otros viajeros pararon su asombrosa y espectacular caída.

Pero lo más espectacular y asombroso (a parte de raro, por lo menos para mí), es que después de todo lo anteriormente relatado el chico dio un salto y dijo: “No se preocupen, que estoy bien” (y yo pensé para mis adentros “será fantasma, si te has dado una leche de tres pares de narices”), y salió escopetado hacia el metro porque lo perdía….

Bueno pues este es el espectáculo que presencie el otro día en el metro y es que a pesar de todo el transporte público tiene historias interesantes….jejeje

Besitos

miriam

martes, 23 de septiembre de 2008

Las Llanuras del Tránsito (2ª Parte)

Nos quedamos en el anterior resumen, en que Winye se había escapado con una manada de caballos….

Al amanecer Jondalar y Ayla se apresuran en ir en busca de Winye, con la ayuda de Corredor y de Lobo, este último empieza a rastrear el recorrido que ha hecho la yegua y le lleva a un paraje, cuando Ayla silba a Winye, con el sonido característico, la yegua lo reconoce enseguida y quiere ir hacia ella el problema surge cuando quiere ir hacia Ayla, que un caballo se lo impide poniéndose en medio.

De pronto se produce una estampida y los caballos van directamente a caerse en un barranco, pero Ayla, corre tras Wynie con Corredor a lomos para alcanzarla y lo consigue. Cuando la desmonte y ve caer a todos los caballos hacia el barranco, se pregunta que habrá podido pasar…Cuando va a ver si Jondalar esta bien, se da cuenta de que en el sitio donde le tenia ubicado hay rastros de sangre y cercos de que le han movido. Ayla coge algunas provisiones y también a Winye, Corredor y a Lobo, al cual le dice que rastree el rastro de Jondalar. Lobo, empieza a rastrear junto con Ayla con mucha precaución.

Mientras tanto Jondalar se despierta en un zulo, con sus ropas raídas, sucias y sediento.

También se da cuenta de que le tienen atado, y cuando intenta pedir una explicación, le dicen que no tiene ningún tipo de derecho….

Al cabo de las horas hablando con otros prisioneros se da cuenta de en dónde se encuentra, el lugar es como un pequeño campo de concentración para hombres, en el cual gobierna una mujer muy cruel que quiere exterminar a este sexo.

Ayla mientras tanto lo esta divisando todo por la reja del campamento, y decide entrar cuando a Jondalar le han atado a un árbol y le piensas cortar su miembro varonil. Todo el mundo se queda estupefacto y perplejo al ver a una mujer cabalgar a lomos de una yegua, con un potro y un lobo al lado.

Finalmente la situación, se salva sin ningún herido y el pueblo de los S’Armunais, vuelve a ser libre.

Jondalar y Ayla cogen sus cosas y siguen con su largo viaje, hasta encontrarse el glaciar. Cunado se adentran todavía están en temporada de hielo, pero se tienen que dar prisa porque la primavera se está echando encima. Dentro del glaciar pasan penalidades, de tal manera, como el frío constante, la falta de comida, y la falta de atención a los caballos que tienen grietas en los cascos de las patas, por lo que a Ayla se le ocurre una idea que consiste en fabricarles unos patucos para que así los cascos no se les estropeen.

En el camino del glaciar, se verán los malos humos y la irascibilidad, que da pasar por ciertos apuros. Pero finalmente pasan el glaciar y salen a la tierra de los Lanzadonni, en donde se crió Jondalar y de donde es el hombre de su hogar (Dalannar), por lo que deciden hacer una pequeña parada para visitarlos y así también que Ayla conozca a algunos familiares de Jondalar, como a su prima.

Cuando aparecen todo el mundo se pone muy contento y feliz de que este bien, pero a al vez tristes debido a que Jondalar trae la noticia de que su hermano Thonolan murió en el viaje y el afortunadamente fue salvado por Ayla.

Con los Lanzadonni, Ayla no tiene ningún problema en relacionarse con ellos, debido, a que son gente muy acogedora y además se da cuenta de que no todos los pueblos desprecian al clan, ya que Dalannar ha adoptado a Echozar, un ser de espíritus mixtos el cual quiere contraer matrimonio, con la hija de Dalannar (la prima de Jondalar).

Finalmente antes de que Ayla y Jondalar partan para la tierra de los Zeladonni, prometen verse en la reunión de los pueblos, para que puedan asistir a la unión de Ayla y Jondalar, ya que a este le hace mucha ilusión la presencia de Dalannar.

Ayla por su parte ya va menos asustada al pueblo de Jondalar después de haber hecho un pequeño paréntesis con los Lanzadonni, aunque le sigue todavía dando algo de miedo por si no es aceptada por la familia de Jondalar pero de lo que si está completamente segura es del amor que se tiene el unos al otro….

Bueno y aquí acabaría el 4º libro de la saga, el final me ha quedado un poco culebrón pero si os leéis el libro os daréis cuenta de que en realidad es así, y así es como finalmente el largo viaje ha dado sus frutos y ya por fin se encuentran en casa.

Ahora nos queda ver si el pueblo de Jondalar es tan intolerante con la gente del clan como le ha contado o si por el contrario al paso del tiempo, han ido cambiando de opinión…